“Hemingway –en cada bar de Andalucía hay una fotografía firmada de Hemingway emborrachándose o persistiendo en la borrachera en compañía del propietario– recomendaba Ronda y en particular su casino/club/hotel de la plaza principal, como el óptimo refugio para una fuga amorosa. Ya no hay mucha actividad en el casino: una mesa de billar sin troneras, unos cuantos ancianos jugando al ajedrez al estilo no demasiado cerebral de los españoles, haciendo golpear ruidosamente las fichas contra los escaques mientras lanzan un gruñido y una pulla.”
Martin Amis, “Aprender sobre el tiempo”, en Experiencia, Barcelona, Anagrama, 2001, pp. 66-67. Traducción de Jesús Zulaika.
¡Bellísimo libro!